¡Hola, soy María!
Si buscas un perfil académico de diseño, aquí no lo vas a encontrar. Gran parte de lo que sé lo he aprendido haciendo: probando, equivocándome y resolviendo.
Vengo del mundo de las operaciones, la gestión de equipos y los KPIs, y eso me dio algo que no se aprende en un curso de branding: saber cómo funciona un proyecto por dentro antes de ponerle cara. Con el tiempo fui sumando el diseño a esa base. Primero como necesidad, después como oficio.
Hoy llevo años diseñando identidades de marca, webs y contenido visual para marcas personales, pymes, festivales y asociaciones que necesitaban una imagen a la altura de lo que ya estaban haciendo bien. Me gusta trabajar de cerca, entender antes de diseñar y ser honesta con lo que necesitas, aunque eso signifique decirte que algo no hace falta.
Mi estudio
Kanji Estudio nació del momento en que decidí dejar de trabajar para otros y construir algo propio. Un espacio donde poder hacer las cosas como creo que hay que hacerlas: con criterio, con cuidado y sin meter relleno.
Un kanji es un símbolo japonés capaz de condensar una idea completa en un solo trazo. Dice mucho con poco. Quise que esa idea atravesara todo lo que hago: comunicar lo esencial, quitar lo que sobra y que cada decisión de diseño tenga un porqué.
Si trabajo contigo, vas a notar la diferencia de tener al lado a alguien que piensa tu proyecto antes de diseñarlo. Con honestidad, con criterio y con transparencia.